Una sola línea de ficha, diez líneas de créditos: el expediente de Sophia B se inclina de ese lado. Se anotó una palabra sobre ella,
trans, y nada más se añadió después: ni fecha, ni ciudad, ni anécdota de casting. Así que es la filmografía la que carga con todo. Rubia, pechos naturales y grandes, tatuajes, pantis, y un trabajo
hardcore cuyas etiquetas vuelven sin parar: mamada, trío,
big dick. Dos sellos de la red la acreditan, transsexualroadtrip y whiteghetto, y ahí es donde se juzga su oficio, porque la biografía se niega a existir. Es una de esas intérpretes cuya trayectoria hay que leer en una lista de escenas, a falta de algo mejor.
Sus galerías fotográficas viven en dos sitios de la red, transsexualroadtrip y whiteghetto.