Enamórate de Kaylia Cassandra, nuestra Miss Junio 2015. Proveniente de Hershey, Pennsylvania —más conocida como Chocolate Town, USA—, es medio afroamericana, con largo cabello oscuro, piel suave y pechos naturales, una combinación que ella describe como perfecta y lista para derretirse en la boca. "Nací en Dakota del Norte", dice. "Mi madre estaba en el ejército, así que nos mudamos mucho; he vivido en pueblos pequeños de tres estados diferentes". La familia se estableció en Hershey, donde Kaylia aún vive, luchando por hacerse un nombre como modelo fitness, a pesar de la insistencia de su familia para que ella también se uniera al ejército. "Soy una chica de pueblo chico, pero tengo grandes sueños", insiste. "Algún día espero que todos conozcan mi nombre. Por cierto, se pronuncia Kay-la Ca-saund-ra". Cuando era más joven, su abuela la entretenía con relatos sobre la Mansión Playboy —había asistido a algunas de las legendarias fiestas de Hef— y Kaylia absorbió esas historias como una esponja. No pudo quitarse la idea de convertirse en Playmate, así que finalmente fue a una prueba en Studio West. Menos mal que lo hizo. "Soy tímida, pero una vez que me conoces, cuidado", afirma Kaylia. "Salgo de mi caparazón y me dejo llevar para ponerme algo loca y divertirme". La adictivamente graciosa personalidad de Kaylia conquistó a Hugh Hefner, quien la eligió personalmente para ser nuestra Miss Junio. "Una semana antes de Navidad, finalmente recibí la llamada", recuerda. "¡No podría haber pedido un mejor regalo!". A pesar de sus ambiciones fuera de lo común, el corazón de Kaylia está donde está su hogar: una autoproclamada hogareña, no hay nada que disfrute más que una noche en casa con una copa de vino tinto, una película y su labrador negro, Ryder, descansando a sus pies. "Hay algo muy atractivo y sexy en eso", dice Kaylia. "Como chica de pueblo chico, prefiero ser dulce y cómoda que tratar de impresionar a otros. Y lo sabes, Ryder es justo como yo —bonita, pero relajada". Ahora que es Playmate, Kaylia está lista para cualquier cosa, pero al final del día seguirá siendo ella misma. "Ni siquiera me cayó que era Playmate hasta que entré a la tienda y compré mi revista", suspira. "¡Definitivamente es mi momento de brillar!"